“Contigo empezó todo 2002”

Por: Héctor Rafael Villegas González.

A la edad de los 4 años normalmente el interés hacía la política y los problemas sociales de tu país no resultan ser el centro de atención para alguien que solo deseaba jugar futbol, hablar con sus amigos y comer bastante; esto resultaba ser lo más indicado para alguien que pensaba cosechar su futuro en un país donde las oportunidades a los jóvenes no eran consecuentes de las condiciones que ameritaban ser las más propicias a miles de jóvenes que apenas estaban observando “el platanal” o “la jungla” que habitaban, seguramente la idea de muchos jóvenes aquel tiempo era “salir del platanal”, ir a “la civilización” que los medios de comunicación “nos vendía” como un sueño que solamente podría ser  alcanzado por los “hijos de papi y mami”, en el que ser de estratos 4 o 5 te daba la palanca para realizar el sueño americano. En fin, para no irme por otro cuento de “los juegos de los estratos”, para el año 2001, víspera de las próximas elecciones presidenciales del siguiente año, esta sería catalogada como el abrebocas de lo que sería el siglo XXI en materia de política para el país.

Sin embargo, pensar en la transcendencia de este suceso con resultados “catastróficos” era algo irrelevante para alguien de solo 4 años, solía ser un “mercado popular” para muchos en el que la plata y los pasteles sería “los jugadores titulares” el día de las elecciones. Y todo fue así: A finales de 2001 y comienzos del 2002 el Apellido Serpa (Q.E.P.D) retumbaba a sus simpatizantes y contradictores por la fuerza que este sonaba en algunas plazas; sin ser superficiales con el proceso 8000 (Samper) se suponía ser el desquite después del intento del ´98 junto a Pastrana (Lo único rescatable de su gobierno es la firma del “Plan Colombia”); Total que muchos veían al “Viejito de los Liberales” en la Casa de Nariño para el periodo 2002-2006. No obstante, llegar a la Casa de Nariño es como un juego de domino, en el que las estrategias y las fichas adecuadas tienen que estar en el momento exacto para ganar “la mano”. Es precisamente eso lo que el otro candidato (Mucha coincidencia con el apellido del candidato de los Liberales, ahorraremos no decirlo) puso a “conducir la maquinaria”,  a última hora, teniendo en cuenta que en “el platanal” un billete de $50.000 (ojalá no seamos todos incrédulos de la procedencia de la misma, meterse en eso es como para comerse un lio)  y un pastel de masa puede torcer el camino hacia la democracia en un país donde la educación política era nefasta, recuerdo que en las zonas aledañas de los puestos de votación se establecieron “pequeños bancos” donde las personas salían con un pequeña sonrisa y la dignidad por el suelo después de vender su “alma al diablo,  perdón, al candidato (el pueblo jamás sabía lo que le esperaba, deja y les echaré un cuento).

La situación para Serpa se torneaba de rosa a gris que para muchos sería el contendor que ganaría las elecciones, Los Liberales estaban viendo como “el candidato no nombrado” obtenía las elecciones en un par abrir y cerrar de ojos, muchos no esperaban que el triunfo sería para dicho candidato, las cosas cambiaron para la realidad política para el País con las “mañas políticas” con la que se montaban en el poder de este “Platanal”. Finalmente, los ciudadanos y el dinero son dos patologías de la democracia y ejemplo de ello, fue el antecedente del 2002, aquí fue donde empezó todo, el resto de las elecciones presidenciales es historia y siempre habrá que nombrar “al no nombrado”.