MONTERÍA TIERRA DE TODOS

Por: Miguel Ángel Hoyos

Una ciudad al norte de Colombia, conocida por su cultura ganadera. Está tierra que aunque el progreso, y el desarrollo la arropa la guía en buena forma, no pierde su esencia pueblerina en el fondo.

Puedes deleitarte un desayuno con mil quinientos pesos, un almuerzo con 3 mil (sopa y arroz). Le puedes decir al mototaxistas: ¡mi llave tengo mil barras y voy pa´ Furatena!. La ciudad donde si amaneces si un peso, te vas tirando pata al centro y en el parque te levantas dos mil barritas barras para regresarte.

Montería aún es la ciudad donde el vecino sabe cuánto tienes en el bolsillo izquierdo y cuanto en el derecho, pero si bien es cierto, también es tierra de gente buena y hospitalaria.

Mi señora madre se mudó de la granja para la castellana y al mes estaba desesperada.

¿Vieja qué te pasa?

– le preguntábamos

¿Por qué te quieres regresar a la granja?

 – respondió: Ayyy mijo me hace falta el que se para en la puerta, la yuca, 10 plátanos en 2 mil, 3 libras de papa por 2 mil.

La vieja le hacía falta esa carreta que lleva el complemento del diario a un precio bajitico.

Montería hoy se muestra bella y hermosa, pero la cultura, lo tradicional se resiste a irse. La carreta de verduras, las empanadas de novillo gordo, el tuchinero con el tinto, otro con las butifarras, los chorizos no me olvides, la mesa e frito con la papa y la carimañola.

No me dejes en esta época el carro viejo y destartalao que vende en los barrios populares, la subienda que se viene con el bocachico y moncholo. Aunque digan que somos un país con pobreza, Montería aun con 2 mil barras comes arroz con liga.